Monday, November 23, 2015

Los atentados de París: Hay que aprender de España


Otra vez la barbarie vuelve a la acción y quiere convertir a los humanos en bárbaros. París vuelve a ser el escenario de unos atentados terroristas que todos condenamos, y mandamos nuestras condolencias y solidaridad al pueblo francés, y a todas las personas que sufren del terrorismo, incluso en Siria e Irak.
Según Francois Hollande, la respuesta tiene que ser “implacable ante los bárbaros”, y como el enemigo se encuentra en Siria, “hay que ir a destruirlo” porque “Francia está en guerra”. Parece que la historia se repite, y que el presidente francés no aprendió nada de la guerra contra el terror de Bush en Iraq, que en vez de acabar con el terror, ha contribuido de manera directa a la aparición y crecimiento del grupo terrorista Daesh. Es oportuno recordar ahora el desastre de Iraq porque nos enseña que la barbarie nunca se combate con la barbarie, y que el miedo a los bárbaros es lo que amenaza con convertirnos en bárbaros como dijo Todorov.
Lamentablemente, algunos dirigentes siguen creyendo que la seguridad se consigue con la espada y las armas y no con la fuerza de la palabra y del diálogo. Francia que ha sufrido dos ataques terroristas este año, es el quinto país con más gasto militar en el planeta y el primero en Europa Occidental. Sin embargo, de nada le sirvieron sus 63.000 millones de dólares invertidos en gasto militar durante el año 2014, ni siquiera para proteger a su población de unos atentados terroristas cometidos, como señaló su presidente en su discurso en el Congreso francés, por los propios franceses, "Han sido franceses los que han matado a otros franceses. Son individuos que viven aquí y pasan a la radicalización del terrorismo”.
Por lo tanto, ¿para qué sirve declarar la guerra a Siria si los terroristas eran franceses? Y ¿Por qué se sigue viendo a la barbarie como ajena? Es necesario que gran parte de la respuesta sea en Francia, y que se empiece a inculcar a los niños que la civilización es también ajena ya que como dijo Goytisolo “Desde la niñez nos inculcan la idea de que el enemigo de la civilización es la barbarie; la civilización obviamente es la nuestra; la barbarie, ajena”. 
No quiero entrar en el debate de quién está detrás del terrorismo y quién se beneficia de él. Creo que Mayor Zaragoza, ex director de la UNESCO lo dejó bastante claro hace años cuando dijo en un artículo publicado en el diario El País: De nuevo los países más poderosos de la tierra crearon las condiciones necesarias para seguir incrementando las inversiones en armas y tecnología militar. Para fabricar armas... hay que fabricar enemigos”. Sin embargo, me gustaría que Francia y otros países sigan el ejemplo de España, que después de sufrir los atentados del 11M, respondió con la retirada de sus tropas de Iraq, la puesta en marcha de la Alianza de Civilizaciones y la aprobación en su Parlamento de la ley 27/2005 de fomento de la educación y la cultura de la paz.
En aquellos tiempos, España no retiró sus tropas ni propuso la Alianza de Civilizaciones por tenerle miedo al terrorismo o a lo que llaman algunos yihadismo, sino porque el gobierno español concebía que la noción de una seguridad basada en el uso de las armas y del poder duro tenía que cambiarse y ser sustituida por una seguridad humana colectiva, basada en la dignidad humana y la lucha contra la humillación, la pobreza, el abuso de los derechos humanos y el extremismo con todas sus imágenes.
Es una noción de seguridad que difiere de la noción elegida por EEUU en el 2001, y por Francia en la actualidad, por no usar la violencia y la guerra contra el terror, sino la prevención y la transformación de los conflictos a través del diálogo y de las alianzas. Una seguridad humana que se logra con la fuerza de los derechos humanos y de la democracia, de las Naciones Unidas y de la legalidad internacional, de la educación y de la cultura de paz como señaló su presidente José Luís Rodríguez Zapatero. De hecho, tanto Francia como EEUU, el primer país a nivel de gasto militar con 610.000 millones de dólares, tienen que cambiar su noción de seguridad y aprender de España porque las medidas militares ni son decisivas ni suficientes para combatir el terrorismo.
En conclusión, los jefes de estados y los que gobiernan el Mundo, tienen que pasar a la acción y no limitarse a la reacción, asimismo, entender que los terroristas de Daesh no utilizan las armas para radicalizar y manipular a los jóvenes, sino ideas y sentimientos, aprovechando el sentimiento de frustración y de humillación que experimentan los jóvenes en muchos lugares del mundo. Ese tipo de terrorismo necesita la contribución de todos y todas, y no se combate con armas y ejércitos sino con ideas y sentimientos, invirtiendo en programas de prevención y de educación para la cultura de paz y aprendiendo del ejemplo de España.
Said Bahajin
Doctor en Estudios Internacionales de Paz e Investigador en la Cátedra UNESCO de Filosofía para la Paz, Universitat Jaume I, España.

Tuesday, November 10, 2015

El Islam en Europa: Respondiendo a las preguntas de mi amigo José


Pregunta: ¿Qué podemos hacer para que los inmigrantes musulmanes que viven en Europa estén más integrados en esta sociedad occidental y cómo se pueden crear cauces y estructuras para que participen activamente tanto en aspectos sociológicos como políticos? 
Respuesta: Creo que lo mejor que podemos hacer para que los musulmanes que viven en Europa estén más integrados en la sociedad occidental es no verles como personas extrañas y ajenas sino como unos ciudadanos más que enriquecen con su diversidad la sociedad occidental. Aceptar el otro diferente y reconocerle a nivel personal, político y cultural, le permite integrarse en la sociedad acogedora y le empodera para participar de manera activa en todos los aspectos.
Hay que reconocer que existe un miedo hacia los musulmanes y el Islam, y eso crea una brecha de desconfianza y desprecio entre los ciudadanos musulmanes y los demás. Reconocer que el Islam forma parte de la sociedad europea y que los musulmanes son ciudadanos con derechos y deberes ayudaría a transformar el miedo existente en Europa al Islam en un miedo positivo que animaría a los islamófobos a confiar en los islamófilos (amantes del Islam) y dialogar con ellos.
Es importante señalar que la integración de los musulmanes en Europa es una tarea de todos los europeos siendo musulmanes o no, y pasa por reconocer que los musulmanes europeos ya están participando activamente en el desarrollo de la sociedad occidental tanto a nivel económico, cultural y político. Al mismo tiempo, los musulmanes europeos tienen que colaborar con los demás ciudadanos para luchar juntos contra los grandes desafíos que tiene Europa y el mundo, como es el cambio climático, la crisis económica, el terrorismo, la pobreza y los conflictos inventados por algunos para su propio beneficio.
Pregunta: ¿Qué se puede hacer para que los medios de comunicación europeos apoyen y divulguen el pensamiento de intelectuales musulmanes progresistas, dando otra imagen del Islam, y no solamente sacar noticias cuando hay atentados? Opino que hay pensadores islámicos, con ideas muy válidas que se deberían conocer en Occidente.
Respuesta: Es cierto que los medios de comunicación en su mayoría solamente hablan del Islam cuando se trata de atentados, terrorismo, violencia, pobreza e injusticia mientras que el terrorismo, la violencia, la injusticia y la pobreza son amenazas que afectan a toda la humanidad en todas partes, y no están relacionados con una religión o una región del mundo. Sería genial, que los medios de comunicación fueran responsables y dieran voz a los miles de millones de musulmanes pacíficos, y no solamente a los pocos terroristas que intentan sembrar miedo y alcanzar sus objetivos políticos y económicos haciendo uso del Islam.
Es injusto que los medios de comunicación europeos hablen de unos 70.000 combatientes de ISIS diariamente y se olviden de más de 1800 millones de musulmanes que existen en el mundo según informes del Pew Research Institute. Lo que podemos hacer como personas que creen en el mensaje pacífico del islam, es convencer a los medios de comunicación a contribuir en la paz mediante la publicación de experiencias positivas relacionadas con el Islam que se viven el mundo. Al mismo tiempo, animar a los empresarios a invertir en publicidad y programas de televisión que muestran la imagen pacífica del Islam, las aportaciones de los musulmanes al desarrollo y la paz en el mundo y los comportamientos y actitudes del Islam que fomentan la cultura de paz. 
Pregunta: ¿Cómo se puede ayudar a aquellos musulmanes que tratan de que en sus respectivos países haya una verdadera democracia?
Respuesta: Desde la perspectiva de los estudios para la paz, la mejor manera para apoyar a los musulmanes a que haya una verdadera democracia, es ayudarles a encontrar su modelo democrático haciendo uso de sus culturas y religión, y no imponerles modelos ajenos. En este sentido, son los musulmanes los que tienen que encontrar su modelo mediante el uso del Islam, que no incluye solamente preceptos espirituales, sino también aspectos políticos, económicos y sociales. Así se convertirán en actores y no meros receptores que aplican todo lo que se les ofrece desde Occidente aunque sea inaplicable en su sociedad.
Es lo que llama Vicent Martínez Guzmán (fundador y director honorífico de la Cátedra UNESCO de Filosofía para la Paz), un localismo cosmopolita y unas nuevas formas de gobernación, que se basan en la recuperación de las propias tradiciones. Dice Martínez Guzmán:
 “Desde el punto de vista de la filosofía o política o de la filosofía para hacer las paces, hablamos de un localismo cosmopolita y de nuevas formas de gobernación, que yo he dicho, que están por encima de los actuales Estados nacionales pero también por debajo de los actuales Estados Nacionales, y en muchos lugares tenemos que recuperar sus propias tradiciones de transformación de conflictos. […]. Modernidad no significa seguir los patrones de la Ilustración Europea o Noratlántica, modernidad significa actualizar las propias posibilidades. La modernización del Islam la tienen que hacer los creyentes del Islam, la modernización de las tendencias feministas de las mujeres del Islam la tienen que hacer las mujeres del Islam, no se las vamos a explicar nosotros”
Pregunta: ¿Qué piensas sobre las primaveras árabes?
Respuesta: Para mí no hubo una primavera árabe sino una intifada popular de los árabes contra sus opresores, que podrían ser la élite y no solamente los presidentes. En su tiempo publique un artículo diciendo que aunque todos sabemos que la intifada empezó con Mohamed Bouzizi quien se quemó en protesta por la humillación y por la falta de libertades en su país, nadie puede adivinar a dónde irá a parar y si contagiará a otros países occidentales o otros continentes, ya que hay miles de millones de personas en el mundo que sufren la marginación, la injusticia y la humillación. La llamada primavera árabe era un mensaje claro de la mayoría silenciada a todos los responsables del mundo, de que el pueblo puede dormir años y décadas, pero en un momento puede despertarse y decir: No a la injusticia y No a la humillación.
Personalmente, conozco a jóvenes que participaron en la llamada primavera árabe y me confirmaron que querían un cambio pacífico sin el uso de la violencia, sin embargo, algunos infiltrados desconocidos emplearon la violencia, lo que llevó a las autoridades a responder con más violencia. Hay que reconocer que lamentablemente algunos estados esperaban la oportunidad para apoyar a los insurgentes con armas, dinero y hasta personas. Eso acabó con la esencia de la intifada árabe, y con su objetivo de transformar las realidades vividas en el mundo árabe de manera pacífica y condujo al caos en muchos países como Siria, Yemen, Libia y Egipto entre otros.  
Pregunta: El Islam no es un bloque monolítico en que todos los musulmanes piensan igual. A la hora de hablarles a los niños y jóvenes ¿de qué religión islámica se les habla? ¿Cómo puedes explicar a unos niños o jóvenes que los sunnies atacan a unos musulmanes chiies que están en Yemen rezando en una mezquita?
Respuesta: En el mundo no hay un solo modelo de democracia hay varios modelos, al igual que no hay una manera de interpretación del Islam sino varias. Siempre es mejor tener varias visiones porque así cada uno escoja la visión que más le conviene. En el Islam las diferencias no son un mal que hay que eliminar, sino una misericordia y una riqueza de la cual se puede aprender. No hay que caer en la trampa de favorecer a unos contra otros, ni los sunís son los mejores ni los shiís son los peores. Hay que hablar de un Islam que une y no divide, que incluye y no excluye. Un Islam que llama a la misericordia, la compasión, al amor, al reconocimiento, al perdón, a la reconciliación, al respeto de los derechos humanos y de las mujeres. Un Islam como un instrumento de cultura de paz y no de cultura de la violencia.
Tanto en el Corán como en los dichos y hechos del profeta, hay varios versos y hechos, que reafirman el compromiso del Islam con la cultura de paz y los derechos humanos, solamente falta enseñar el verdadero mensaje del Islam y reislamizar a las personas que se identifican como musulmanes pero en muchos casos sus actos y pensamientos contradicen el mensaje del Islam. Matar nunca ha sido un camino hacia el paraíso, algo que afirman las leyes, la lógica e incluso las religiones. En este sentido, el Corán subraya “Y no te hemos enviado sino como misericordia a toda la humanidad” (Sura: 21, Versículo: 107). Esa era la misión del profeta, y ese es el mensaje del Islam. Educar para la paz es el camino hacia la paz, sin excluir a nadie por su color de piel o por su fe o ideología.    
Pregunta: ¿Tú eres de los que crees que hay que "repensar" el Islam, analizando la historia, y haciendo un análisis también del contexto en el que vivió el Profeta  y sus sucesores y que por lo tanto habría que hacer una puesta al día abriendo las mentalidades hacia la modernidad?
Respuesta: Totalmente de acuerdo, hay que repensar el Islam para no caer en la trampa de interpretar mal  su mensaje. Sin embargo, repensar el Islam no significa occidentalizarlo, sino destacar los elementos que contiene y que puedan abrir la mentalidad de los musulmanes en la actualidad para integrarse en el mundo moderno en el que vivimos.  Al mismo tiempo, repensar el Islam significa trabajar con los musulmanes y los no musulmanes para transformar esa imagen que tiene la mayoría de un Islam violento, que no respeta los derechos humanos, y que justifica el uso la violencia para convertir al otro mientras que el Corán dice: “Y si tu Señor quisiera creerían todos los que están en la tierra. Acaso puedes tú obligar a la gente a que sea creyente” (Sura: 10, Versículo: 99).
Asimismo, es cierto que tenemos que analizar el contexto y estudiar la historia del Profeta y de sus sucesores para destacar los elementos que pueden ser aplicables en las sociedades actuales y facilitar la creación de sociedades musulmanas modernas.  

Said Bahajin
Doctor en Estudios Internacionales de Paz e Investigador en la Cátedra UNESCO de Filosofía para la Paz en España.